CRITICAS

 

UNA CARMEN ACTUAL QUE JUGUETEA CON LA MUERTE
Helsingin Sanomat 30.8.2015, Hannele Jyrkkä
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CARMEN ACTUAL QUE JUGUETEA CON LA MUERTE

La pareja de moda del flamenco actual, Kaari y Roni Martin, junto con sus colaboradores, han actualizado a nuestros días la conocida historia de Carmen con un robusto pálpito.

La fresca interpretación multiartística de un relato con numerosas variaciones busca su inspiración directamente en el libro Carmen publicado por el escritor francés Prosper Mérimée en el 1845. Y del juego carnevalesco con la muerte.

En el relato original, ambientado en Sevilla, Don José, ciegamente enamorado y convertido de soldado en bandolero, decide matar a una Carmen que se mantiene fiel a su libertad hasta el final.

En la obra Kill Carmen, de la Compañía Kaari & Roni Martin, la fuerte mujer gitana encuentra la muerte ya en el primer minuto, y hasta otras diez veces más adelante.

Los nueve músicos que fluyen en el escenario en el papel de Don José interpretan alternativamente los sucesos del personaje y su visión de cómo habría podido concluir un amor desesperado agitado por los celos. Se planta cara a la muerte, se ensaya, se ríe en su cara y se la toma resueltamente de la mano.

La estrella de la velada, naturalmente, es Carmen. Con su danza magnífica y rica en matices y sus ritmos que se transforman de un momento a otro de seductores a crueles, la bailaora de flamenco española Mariana Collado encarna un personaje de Mérimée reconocible en el siglo XXI.

Kaari Martin, como coreógrafo de flamenco actual, es personal e impredecible, se trate de la interpretación de la base del relato o de los propios solos. Ahora también el poderoso flamenco de Collado, con el de Carlos Chamorro como apoyo, quien encarna el personaje del torero Lucas, se funde suavemente en una sugerente expresión de danza contemporánea cercana al absurdo. No falta un humor incisivo, que nace en parte de incorporar a algún espectador ligeramente como parte del transcurso del relato.

En la música, compuesta fundamentalmente por Roni Martin, se aúnan con destreza el flamenco, el funk y los ritmos balcánicos. On neidolla punapaula se entrelaza deliciosamente de la mano del guitarrista Juan Antonio Suárez Cano, el cantante Alfredo Santos, el pianista Pablo Suárez, el violinista Henrik Perelló, el percusionista Karo Sampela, la sección de viento de Erno Haukkala, Samppa Leino y Antero Priha y el cantante y guitarra eléctrica Martin con las composiciones flamencas tradicionales.

La sorprendente dramaturgia del absurdo de Atro Kahiluoto, el brillante vestuario de Erika Turunen y la atmósfera de la iluminación de Ville Virtanen impulsan el conjunto vívidamente hacia delante.

Esta Carmen de hoy seduce y entretiene con su abundancia, pero a la vez es capaz de permanecer fiel al corazón de la obra en el verso de una canción: "Nunca vivimos antes de morir."

Helsingin Sanomat 30.8.2015 / Hannele Jyrkkä


CARMEN INMORTAL
Turun Sanomat 30.8.2015, Mia Hannula
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CARMEN INMORTAL

Los autores de la Compañía Kaari & Roni Martin tienen una impresionante capacidad de crear un propio universo artístico a partir de las influencias de los clásicos. Esto se muestra posible a partir de un profundo conocimiento de la tradición, un sentido histórico fiel, una estricta formación técnica y una nueva actitud creadora.

KILL Carmen es fiel al espíritu del relato original Carmen de Prosper Mérimée (1848), pero la composición, la coreografía y el libreto despojan brillantemente a los personajes de su pesado velo tradicional. En el relato original, la historia de la gitana se cuenta desde el punto de vista completamente colonial del arqueólogo francés. Esta fantasía orientalizante de una mujer atractiva y peligrosa cuenta más acerca del narrador que de lo narrado.

El personaje de femme fatale de Carmen en numerosas representaciones refleja también las corrientes políticas de su tiempo. Nació en una época en que la libertad de la mujer era difícil incluso de imaginar como no fuera como ladrona fuera de la ley, prostituta o asesina. Más adelante, tuvo también su versión como luchadora por la libertad de las mujeres.

KILL Carmen rompe genialmente con problemática imagen femenina salvaje, indomable, brutal, haciendo del torero el correspondiente Carmen masculino. Mujer y hombre gritan apasionados, tienen una voluntad narcisista y son iguales en su trágico amor. La obra desafía el modelo de la tradición colonial también incorporando distintas influencias culturales con sus formas de expresión en un diálogo fascinante.

Mariana Collado es una espiritualmente hermosa y terrible Carmen, cargada de fuerza sugestiva a flor de piel. Carlos Chamorro es asimismo un torero incomparable.

Los bailarines dibujan con sus expresivos movimientos la más descarada expresión de su sexo, su sexualidad y los estereotipos nacionales, definiéndolos a la vez de nuevo.

El versátil dominio y la fusión del flamenco, el ballet y las técnicas de la danza moderna y un registro ilimitado de sentimientos dan a la expresión una perfecta sintonía.

El título de la obra en el más puro espíritu Tarantino es otro intento más de romper con lo establecido. En los supuestos momentos de la muerte de la amada femme fatal sonó la Habanera de Georges Bizet, de la ópera Carmen, asimismo como cálido homenaje humorístico a los cánones. Aunque también se puede interpretar como "asesinato", una obra clásica renacida que exige una interpretación propia correspondiente a su tiempo. De ello se ocupan maravillosamente las muy variadas influencias musicales de Roni Martin, del funk a los sonidos balcánicos, el movimiento lírico de una lengua a otra y la huella coreográfica de Kaari Martin.

Como Don José, presa del amor predestinado del drama flamenco, actúa una orquesta de nueve músicos de primera fila que son con su voz y su sonido tanto parte de la danza como los cuerpos de los bailarines son rítmicos instrumentos. La unión perfecta de música y danza es la verdadera historia de amor de la obra.

Turun Sanomat 30.8.2015, Mia Hannula


UNA CARMEN APASIONADA Y BRILLANTE
Demari 1.9.2015, Anneli Alku
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CARMEN APASIONADA Y BRILLANTE

Se puede sentir casi que se toca con la mano, aunque no se prestase atención al humo de teatro que flota sobre el escenario. Desde el primer momento, entrado el público a la sala y habiendo salido los artistas, tanto bailarines como músicos, dirigiéndose seductoramente a él, todo la sala Pannunhalli de la antigua fábrica de cables, Kaapelitehas, se suceden horas densas, la vida y la muerte.

Kill Carmen, estreno de la Compañía Kaari & Roni Martin para las semanas de fiestas Juhlaviikot es una urdimbre deslumbrantemente intensa y profunda sobre el amor y la pasión en cuya representación no hay un solo segundo de vacío. El propio nombre de la función dice de qué se trata en esta versión del relato Carmen original de Prosper Mérimée. Y precisamente por eso también se puede jugar con la muerte.

Por su libertad, por su voluntad para resistir por sí misma a todo y a todos, por sus sentimientos, una Carmen que no da su brazo a torcer muere varias veces a manos del celoso Don José para volver siempre después a la vida. Si desea ver simbolismos, el mensaje es claro: estas mujeres y los sentimientos que despiertan no desaparecen nunca.

El grupo de intérpretes hispanofinlandés lleva ya largo tiempo trabajando junto, y se nota. La diversa formación de los músicos, desde el clasicismo hasta el flamenco, se funde de forma brillante en un trabajo unitario, y la interpretación que hace la orquesta dirigida por Roni Martin de sus composiciones y arreglos de las más diversas músicas, desde el funk y el flamenco hasta las influencias balcánicas, es proverbial. Además de tocar, siempre hay alguien actuando en el papel de Don José.

Kaari Martin es una premiada y reconocida estrella de la coreografía del flamenco actual. La base de su lenguaje interpretativo reside claramente en el flamenco, pero contiene también mucho más, tanto en el plano motor como en el expresivo, todo ello al servicio de la representación y su propósito.

En esta función, todo gira en torno a Carmen. Ella es el centro incondicional y catalizador. La española Mariana Collado responde al reto de forma plena e incontestable. Hace destellar una apasionada vitalidad y una seguridad y una segura avidez de hombres, cuyo precio conoce pero no le preocupa.

Su coprotagonista, el torero, el español Carlos Chamorro, al principio resulta insulso a la vista de los presagios. Pero el efecto desaparece en cuanto muestra en su solo más claramente sus sólidas aptitudes como bailarín. La misma vehemencia y brillo en el baile muestra Collado, tanto en sus sólidos solos como en los duetos con Chamorro.

También desde el punto de vista visual Kill Carmen merece la pena. En el vestuario diseñado por Erika Turunen hay tanto negro destino como nimia alegría humorística. Y, por supuesto, los elementos sorprendentes que se han convertido prácticamente en su marca de la casa.

La iluminación de Ville Virtanen crean una atmósfera artística, pero no crea espectáculo en sí misma. El conjunto dramatúrgico de Atro Kahiluoto hace de la representación una unidad muy compacta que se sigue prácticamente sin respirar.

Demari 1.9.2015, Anneli Alku


CARMEN MUERE, PERO TE DA UN BOFETÓN ANTES DE IRSE
Hufvudstadsbladet 31.8.2015, Tove Djupsjöbacka
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CARMEN MUERE, PERO TE DA UN BOFETÓN ANTES DE IRSE

Las expectativas eran elevadas antes de la primera función de la Compañía Kaari & Roni Martin, el viernes pasado. Se llevaba hablando años del proyecto de Carmen, y finalmente era el momento de ver sus frutos. Entretanto, el grupo ha logrado reconocimientos en un concurso de coreografía en Madrid, además de haber conseguido expandir prometedoramente su audiencia en su país de origen.

El punto de partida siempre fue el flamenco, el lenguaje con el que el coreógrafo Kaari y el compositor Roni Martin inician sus conversaciones. Pero ahora el grupo dirige más su interés a las artes escénicas, de modo que es mejor olvidar los clichés del flamenco que se asocian habitualmente con su trabajo. Kill Carmen tiene todo el exotismo de un bofetón en la cara: en eso reconocerá a Quentin Tarantino como fuente de inspiración. Aun así, el poder del espectáculo se intensifica en las áreas en que un flamenco tradicional, dinámico y rico cobra brillo. Lo cual no significa que el espectador deba aferrarse a la mera tradición, ¡ni mucho menos! Pero la tradición sigue siendo una excelente fuente de la que beber.

Kill Carmen es la pieza larga más madura que haya presentado nunca la Compañía Kaari & Roni Martin. Llevó bastante tiempo reunirse, pero, cuando sucedió, se conformó un equipo de auténtico ensueño. En esta ocasión, Kaari Martin ha optado por no salir él mismo a escena, sino que mueve las cuerdas entre bambalinas junto con el dramaturgo Atro Kahiluoto, en lo que parece un movimiento inteligente: la dramaturgia se ha cincelado con pulso firme. En realidad, es algo fragmentaria, pero considerando que la historia es conocida de todo el mundo, es aceptable alejarse de ella libremente para ir volviendo después. Lo único que debo decir desde el punto de vista dramático es que el solo largo de los bailarines llega demasiado tarde, casi más como despedida que como presentación de los personajes.


Se necesita presencia en escena

Kill Carmen tiene dos bailarines y nueve músicos en escena, y una gran proporción del espectáculo gira en torno a su presencia en el escenario. A veces se siente que fuese un poco desperdiciar recursos, especialmente en el caso de Pablo Suárez, uno de los pianistas de flamenco con más talento del mundo, ¡que apenas tiene notas que tocar! Y, por supuesto, nos habría gustado oír más al gran guitarrista flamenco Juan Antonio Suárez "Cano". Los músicos también resultan ciertamente escénicos; a este respecto, merecen mención especial Henrik Perelló (violín) y Antero Priha (trompeta). Ambos tuvieron una interpretación brillante, como músicos y como actores. Erno Haukkala (fagot, sousáfono) también se aprovechaba escénicamente de forma muy inteligente, mientras que Samppa Leino (saxofón, sousáfono) era menos visible. El cantante de flamenco Alfredo Santos era una cara nueva en el reparto de Martin y mostró tener una voz rica y bonita. No obstante, se mostró algo inseguro escénicamente, ¡aunque tenía la escena de muerte más perturbadora! Karo Sampela, como siempre, estuvo perfectamente seguro en la percusión, con un baláfono como nuevo ingrediente. El efecto es excelente, incluso aunque en combinación con las voces se sentía como gran reto.

Roni Martin (voz, guitarra eléctrica) ha encontrado su lugar definitivamente como cerebro en un contexto mayor. Esta vez, algunas influencias balcánicas especialmente cautivadoras ocupan una posición prominente en su música. Casi toda la música se caracteriza por un urgente impulso adelante, indicado también por una elección de géneros flamencos con las mismas propiedades, como soleá por bulerias and siguiriyas. Si hay algo que sufre con esta estética, tal vez sean la diversidad rítmica y el ritmo relajado. El ritmo a veces parecía impulsarse con enorme fuerza para después dejarlo fluir de forma relajada. En parte, ello va unido también al hecho de que los ritmos flamencos representan la "lengua nativa" solo de la mitad del grupo. Ninguno tenía problemas de ritmo, pero después de nuevo es más fácil mantener los ritmos juntos que desvincularlos.


Provocativo y rudo

En cuanto a los bailarines, Kaari Martin ha encontrado dos almas gemelas en los españoles Mariana Collado y Carlos Chamorro, quienes han contribuido también a la coreografía. Ambos son personalidades fuertes y ligeramente extrañas, rara avis en la flamenca España, que han ido a encontrar un hogar en este contexto musical. Chamorro estuvo firme en el aspecto de la danza, pero el personaje de Toreador era algo indefinido. Dio lo mejor de sí cuando pudo hacer lo que mejor sabe hacer: ¡bailar! Su fragilidad y profundidad tal vez no emanan por completo. La inclusión de una escena de vestido pareció un simpático homenaje a tantas otras obras flamencas de temática torera, como la legendaria Torero de Antonio Canales.

Encumbras o arruinas Kill Carmen con el papel que le da título, ¡y no se puede imaginar una Carmen mejor, más descarada que Mariana Collado! Se adueña del espectáculo de principio a fin, con un temperamento firme, un carisma sobre el escenario que pocos más pueden dar, y el grado justo de locura brillando en sus ojos. Con el baile, Collado encuentra algo a qué asirse en su movimiento en múltiples niveles (en comparación con el flamenco tradicional, que a menudo se baila en posición vertical y firme), aunque me habría encantado que su baile solo largo hubiese llegado antes. Personalmente, tuve mis dificultades con la elección del vestuario (o más bien la falta de él): el mensaje tal vez habría llegado igual de otras maneras.

Marina Collado, en el papel principal, sin duda era la estrella de la tarde, en un espectáculo bien equilibrado que se puede considerar sin ambages como uno de los mayores acontecimientos escénicos de la temporada. Esta Carmen conquista a cualquiera, siempre y cuando no se tema su fuerza. ¡Esta Carmen, en definitiva, te da un bofetón en la cara!

Hufvudstadsbladet 31.8.2015, Tove Djupsjöbacka